El Salto de la Toba, en Guájar-Alto es un descenso vertiginoso y corto. Dos rápeles inicales, parcialmente destrepables nos llevan al rápel princpial, de 55 metros. En esta ocasión estaba seca (aunque muy verde y agradable). Depende de si abren o no la acequia que circula por allí. Nos juntamos un buen grupete de personas para hacer el descenso. Y luego aprovechamos para tomarnos algo fresquito con unas migas en Playa Cable.