Esta ferrata, que por lo visto estaba cerrada al público (aunque no eran las fechas en las que está restringida), pudimos hacerla porque nos equivocamos y acabamos entrando a ella no por el principio, sino un poco más arriba. Antes de un desplome y antes de la tirolina. Tiene algún paso atlético y es ciertamente bonita. La única pega fue que en la aproximación tuvimos que golpear algún nido de avispas y me picaron nada más y nada menos que 4 bichos.